Creo que a algun@s os puede venir bien leer este artículo...y a practicar chic@s!,
“
Salut, Ça va?”, “
Bonjour”, “
Tu étudies les langues?”… Si has sabido pronunciar correctamente estas frases en francés estás de enhorabuena. Porque precisamente
la pronunciación es el aspecto del idioma de nuestros vecinos que más se nos resiste a los españoles. Lo cual es bastante raro, teniendo en cuenta que al igual que el castellano, el francés procede del latín; además de que
es el segundo idioma más estudiado en España (tan sólo por detrás del inglés). Y claro está: no podemos dejar que esto siga así.
Una letra que puede causar más de un problema a alguno, pues tiene 3 tonalidades distintas. Con acento grave (è) o circunflejo (ê) se pronuncia como nuestra “a” española (mère,fête…),
mientras que con acento agudo (é) tendrás que vocalizarla como nuestra
“e” sin tilde. Por otra parte, sin acento, es muda a final de palabra (porte),
mientras que si se encuentra al principio o en medio suena como una
mezcla de “e” y “o”. ¡Y eso que éstas son tan sólo unas pocas de las
particularidades que presenta esta letra!
2º Mandamiento: la “c”
Atención a la tercera letra del vocabulario. Cuando se encuentra antes de la “e” o la “i” (o cuando lleva cerilla “ç”) suena como si de una “s” se
tratase. Idéntica norma se le aplica a “z”. Asimismo, la “ch” tiene un
sonido más suave que su homólogo castellano, y debe pronunciarse como el
“sh” inglés. Eso sí, excepto cuando precede a la “l”, “n” y “r”, pues
en esos casos debe tratarse como una “k”. Lo mismo le ocurre a la “j”. Complicado, ¿eh?
3er Mandamiento: la “r”
Si
alguna vez has tratado de imitar el acento francés, seguro habrás
pronunciado su “r” como si fuera una “g”. Pues que sepas que no lo estás
haciendo mal, pues así es como debe sonar. Sigue con ello.
4º Mandamiento: la “g”
A
pesar de que tiene el mismo sonido que en castellano, cuando va delante
de la “e” y la “i” se transforma (a lo Dr. Jekyll and Mr. Hyde) y
adopta el sonido de la “j” francesa (similar a nuestra “ll”). En la
misma línea, la forma “gn” se pronuncia como la más clásica de nuestras
letras: la “ñ” (espagnol, enseigne…)
5º Mandamiento: “ph”
Este
mandamiento es bien fácil de aprender y memorizar. Simplemente has de
recordar que esta combinación tienes que pronunciarla como la letra “f” (philosophie, photographie…)
6º Mandamiento: las vocales
Aunque ya hemos hablado de la “e” (porque bien que se merecía su propio apartado), lo cierto es que a la hora de hablar en francés debes prestar atención a todas las vocales. Y para ello nada mejor que aprender su sonido. “O”, “au” y “eau” se pronuncian como la vocal “o” (eau, beau…), mientras que la combinación “ou” tiene el sonido de nuestra “u” (moule, vouloir…);
y esta última ha de vocalizarse como una “i”, pero con los labios como
si fueras a decir “u”. “Oi” ha de articularse como “ua” (poisson, moi…), y “eu” y “oue” como si trataras de pronunciar al mismo tiempo la “e” y la “u” (peur, coeur…). Mención aparte merecen las vocales seguidas de “m” o “n”, que han de sonar como si tuvieras la nariz tapada.
7º Mandamiento: las terminaciones
La mayoría de las “e” y “s” no se pronuncian (además,
esta última has de vocalizarla como la “s” castellana, excepto cuando
va entre vocales, pues ha de enunciarse con una mayor sonoridad).
Asimismo, la terminación “-ent”, perteneciente a la tercera persona del plural de algunos tiempos verbales, también es muda (parlent). ¡Y también algunas consonantes!
8º Mandamiento: la diéresis
Al
igual que con el castellano, la diéresis se utiliza para destruir las
combinaciones entre vocales, por lo que cada una formará parte de una
sílaba distinta y habrá de sonar de forma independiente. (héroïque, /ero-ïk/).
9º Mandamiento: las palabras agudas
En francés todas las palabras son agudas,
y por lo tanto el acento tónico recae en la última sílaba. Aunque
existen algunas excepciones. Como ya hemos comentado, si las palabras
terminan en “e”, ésta no debe pronunciarse; por lo que el acento recaerá
en la vocal precedente. Esto también incluye incluso a aquellas
palabras que se han visto modificadas por las terminaciones verbales y
la forma del plural (aventures, elles chantent…).
10º Mandamiento: la liaison
Así es como se conoce en francés a las palabras que unen su última sílaba con la primera de la siguiente. En este caso han de pronunciarse como si fueran una única palabra.
Esto sucede cuando un término finaliza en consonante o “e muda”, y el
siguiente empieza por vocal o “h” (letra que por cierto también suele
ser muda). Así pues, “les amis” sonaría como “lesami” (como comentábamos, la “s” final no se vocaliza).
Lógicamente hay muchos otros aspectos de la pronunciación que se deben de tener en cuenta al estudiar francés. ¡Pero para ello hubiéramos necesitado todo un capítulo y no sólo un artículo! Está claro que no hay nada mejor como un
curso de francés para
aprender este idioma, pero ojalá estos consejos te sean de ayuda. Y si
estás interesado en la lengua de nuestros vecinos transpirenaicos tal
vez te interesen estas
siete formas de aprender francés. Y es que existen muchas
razones por las que estudiar este idioma.
Bon Appétit!